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BIODIVERSIDAD MEIOFAUNAL DE LAS PLAYAS DE LOS ABRIGOS DEL PORIS Y DE LOS CRISTIANOS EN LA ISLA DE
TENERIFE. ESTRUCTURA Y DINAMICA DE SUS COMUNIDADES . Autor: RIERA ELENA RODRIGO
. Año: 2004. Universidad: LA LAGUNA. Centro de lectura: FACULTAD DE FISICA DE LA UNIVERSIDAD DE LA LAGUNA. Centro de realización: DEPARTAMENTO DE BIOLOGIA ANMIAL.
Resumen: Se realiza un estudio sobre la meiofauna de las playas de Los Abrigos del Porís y de Los Cristianos en la isla de Tenerife. Se recolectaron muestras desde mayo de 2000 a abril de 2001 con una periodicidad mensual. Las muestras fueron
recolectadas con ayuda de cores que permiten la obtención de muestras cuantitativas.
En este estudio resultaron dominantes el grupo taxonómico de los nematodos, de los cuales se describieron treinta y seis especies nuevas para la ciencia. Otro grupo con especial interés taxonómico fueron los anélidos poliquetos de los cuales se
describieron dos nuevos taxones.
El intermareal de Los Abrigos se caracterizó por la dominancia de copépodos harpacticoides seguido por los nematodos. En cambio, el submareal de los abrigos presentó como grupo dominante a los nematodos, siendo el resto de grupos minoritarios.
El intermareal de Los Cristianos se caracterizó por una clara dominancia de los nematodos que sufrieron una disminución drástica de sus abundancias en la primera semana de nioviembre de 2000, debido al aporte terrígeno del barranco adyacente a
esta estación. El submareal de Los Cristianos también estuvo dominado por los nematodos. ASPECTOS TAXONÓMICOS Y BIOLÓGICOS DE LOS DORIDOIDEA (MOLLUSCA: NUDIBRANCHIA) DEL LITORAL
GRANADINO . Autor: SÁNCHEZ TOCINO LUIS. Año: 2002. Universidad: GRANADA. Centro de lectura: CIENCIAS
. Centro de realización: UNIVERSIDAD DE GRANADA.
Resumen: Se
han colectado ejemplares pertenecientes a 62 especies de doriodideos, de los cuales 18 son fanerobranquios y 44 criptobranquios. Entre los fanerobranquios 5 pertenecen a la familia Goniodorididae, 3 a la familia Onchidorididae, 1 a la familia
Aegiretidae, 1 a la familia Triophidae y 8 a la familia Polyceridade.
Dentro de los criptobranquios se distinguen dos clados, los labiostomados y los porostomados. Entre las especies adscritas al primero de estos clados, 13 pertenecen a la familia Chromodorididae, 5 a la familia Dorididae y 23 a la familia
Discodorididae; y entre los criptobranquios porostomados hemos identificado 3 especies que pertenecen a la familia Dendrodorididae.
De ellas 8 especies, Onchidoris sp.; Tambja sp.; Geitodoris sp. 1; Geitodoris spo. 2; Geitodoris sp. 3; Taringa sp. 1; Taringa sp.2 y Taringa sp. 3, han sido identificadas a nivel genérico y otras dos, Discodorididae sp. 1 y Discodorididae sp.
2, lo han sido a nivel de famlia. De éstas Onchidoris sp., Taringa spo. 1, Discodorididae sp.1 y Dicodorididae sp.2 están pendientes de colectarse manterial adicional para poder ser descritas formalmente como especies nuevas para la Ciencia.
Los ejemplares de Tambja sp., Geitodoris sp. 1, Geitodoris sp. 2, Geitodoris sp.3, Taringa sp.3 son juveniles por lo que su adscripción específica requiere la captura de adultos. Se ha redescrito la especie Trapania hispalensis, lo que ha
permitido aumentar el conocimiento del rango de su patrón cromático, de forma que el conocido hasta el momento hay que añadir uno de coloración blanquecina y jaspeado o líneas blancas y otro de colaboración marrón-rojiza y jaspeado blanco.
Frente a la controversia entre los nombres Hypselodoris tricolor (Cantraine, 1835) e Hypselodoris midatlantica Gosliner, 1990, y tras un exhaustivo estudio de la bibliografía, se propone el mantenimiento de la validez del uso del primero de
éstos, considerando el segundo como una sinonimia posterior del primero. La validez de las subespecies lleva implícito una separación geográfica, al boservar en la costa de Granada, en el mismo periodo y compartiendo el mismo hábitat, dos
coloraciones diferentes de Hypselodoris picta, que corresponden a las subespecies Hypselodoris picta picta e Hypselodoris picta webbi propuestas por Ortea et al. (1996b). Así mismo para la confirmación de la subespecie Hypselodoris bilineata
sanegalensis debe estar supeditada al estudio amplio de ejemplares de esta especie procedentes de Ghana y Senegal, y de esta forma descartar que el único ejemplar en el que se basaron Ortea et al. (1996b) para crear la nueva subespecie, no es un
animal con un diseño de dibujo aberrante, y sí presenta el patrón habitual de los ejemplares de ambas zonas.
Basándonos en las diferencias en el número y color de las branquias y en las relativas al tamaño de los tubérculos del borde de los orificios rinofóricos, consideramos a Aldisa smaragdina Ortea , Pérez y Llera, 1982 una especie diferente de
Aldisa binotata Pruvot-Fol, 1953. En cuanto a la similitud de las especies Discodoris maculosa Bergh, 1877 y Discodoris confusa Ballesteros et al. (1994) se plantea la necesidad de una revisión del material tipo de la segunda de ellas, para
descartar la posibilidad de que ambas sean la misma especie. La presencia de tubérculos cariofilídeos en Discodoris rosi sugiere que esta especie debería ser excluida del género Discordoris, quedando pendiente de un estudio posterior a esta Memoria
para su adscripción genérica, teniéndose probablemente que proponer un nuevo género.
Las especies Doris bertheloti, Geitodoris pusae, Geitodoris bacalladoi y Taringa armata son citadas por primera vez en la península Ibérica, y Geitodoris pusae y Geitodoris bacalladoi en el Mediterráneo. La presencia de las especies anteriores
en aguas mediterráneas demuestra la gran influencia atlántica presente en el litoral granadino, al menos en el ámbito de los Doridoidea.
El ciclo de vida de los Doridoidea de la Costa de Granada es variable en función de las diferentes especies. El de Polycera quadrilineata es inferior al año, con un crecimiento rápido y varias generaciones en un año. Trapania hispalensis,
Crimora papillata, Limacia clavigera, Hypselodoris fountandraui y Aldisa smargadina presentan un ciclo anual, colectándose sólo ejemplares adultos durante una época determinada del año. El de Hypselodoris picta es superior al año, llegando a
coincidir en el tiempo ejemplares de generaciones diferentes.
Los juveniles de las especies Polycera aurantiomarginata, Tambja marbellensis, Tambja sp., Hypselodoris villafranca, H.tricolor, H.picta, H.fountandraui, H.bilineata, Chromodoris purpúrea, C.krohni y C.britoi se han observado normalmente debajo
de piedras, debiendo tener este tipo de ambientes un papel, aparte del alimenticio por el gran número de invertebrados incrustantes que viven en ellos, protector o de refugio.
Se ha observado a las especies Hypselodoris villafranca, H.picta, H.cantabrica e H.malacitana alimentarse de la esponja Dysidea fragilis (Montagu, 1818); a H.tricolor e H.bilineata de la esponja Dysidea avara (Schmidt, 1862) y a H.fountandraui
de la esponsa Peraplysilla spinifiera (Schulze, 1879).
Se describe la puesta y el desarrollo de la misma de las especies: Okenia mediterranea, Trapania maculta, Crimora papillata, Aldisa banyulensis, Hypselodoris villafranca, Hypselodoris tricolor, Hypselodoris bilineata, Hypselodoris cantabrica,
cadina pellucida, Jorunna onubensis, Discodoris maculosa, Discodoris rois, Paradoris indecora y Doriopsilla areolata.
En ellas se observa un claro predominio de los desarrollos de Tipo-I o planctotrófico, 10 del total; dos especies Aldisa banyulensis e Hypselodoris villafranca lo presentan de Tipo-III o de desarrollo directo y el de Paradoris indecora
posiblemente sea de Tipo-II o lecitorófico. Así mismo, la época de puesta de la mayor parte de las especies estudiadas coincide con los meses de primavera. BIOMARCADORES MOLECULARES DE CONTAMINACIÓN EN MOLUSCOS BIVALVOS DEL LITORAL ANDALUZ
. Autor: RODRÍGUEZ ORTEGA MANUEL JOSÉ. Año: 2002. Universidad: CORDOBA. Centro de lectura: VETERINARIA. Centro de realización: FACULTAD DE CIENCIAS Y FACULTAD DE VETERINARIA.
Resumen: Muchos contaminantes son xenobióticos, compuestos
extraños a los seres vivos. La contaminación en ecosistemas marinos pueden ser evaluada mediante el empleo de parámetros bioquímicos, llamados biomarcadores, que responden en especies centinela, conocidas como bioindicadores.
En el presente trabajo, se llevó a cabo la biomonitorización de la contaminación del litoral andaluz, aplicando una batería de biomarcadores establecidos en el molusco bivalvo Chamaelea gallina (Chirla). Se estudiaron las respuestas de estos
biomarcadores, así como el desarrollo de otros nuevos, en chirlas expuestas de forma crónica a Aroclor 1254, y de forma aguda a cuatro contaminantes modelo: Aroclor 1254, Cu(II), TBT y As(III).
Las chirlas de zonas del litoral andaluz más contaminadas estaban mejor protegidas contra el estrés oxidativo que las que viven en áreas más limpias, lo cual se reflejó en unos mayores niveles de enzimas antioxidativas y de GSH, en un estado
redox del glutation más reducido y en menores niveles de MDA. Dichos biomarcadores exhibieron fuertes variaciones estacionales. La estacionalidad influye en las respuestas biológicas de los seres vivos a las situaciones de estrás ambiental.
Las chirlas expuestas crónicamente a Aroclor 1254 mostraron una acumulación preferencial de los congéneres más lipofílicos. Los efectos observados sobre los biomarcadores se debieron al estrés derivado del manejo de los organismos.
La exposición aguda a Cu(II) y As(III) causó una disminución de la capacidad bioactivadora de la chirla. El sistema enzimático responsable de esta capacidad es mayoritariamente citosólico, y dependiente de NADH. La actividad microsomal BPH
aumentó por la exposición a Aroclor y CI(II).
Se aplicó la aproximación proteómica, estudiando los cambios en los perfiles de expresión proteica de chirlas expuestas en condiciones agudas a los cuatro contaminantes modelo. El Aroclor, el Cu(II) y el As(III) tuvieron un efecto
mayoritariamente inductor de proteínas, mientras que el efecto del TBT fue principalmente inhibitorio. Se identificaron cuatro proteínas relacionadas con el citoesqueleto cuya expresión fue alterada por la exposición a los contaminante.
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